La lista está lista

Puestas frente a frente, las listas con las películas más vistas del año pasado en Chile y en el mundo tienen mucho en común. Ambas están encabezadas por Toy Story 3 (que aquí hizo un millón 400 mil entradas), mientras siete de los nueve títulos que completan los respectivos top 10 figuran en ambas: Shrek 4, Harry Potter 7, Eclipse, El origen, Alicia en el país de las maravillas, Furia de titanes y Iron Man 2.Y si se coteja el ranking local con el de EEUU, donde la señalada producción de Pixar también lidera los taquillazos, los títulos en común son seis.

Pero hay más listas. Por ejemplo, las que elaboran los críticos de cada país y que no sólo difieren de lo que arrojan las boleterías, sino que también suelen discrepar mucho entre sí. En los próximos días, sin ir más lejos, la revista virtual Mabuse (www.mabuse.cl) hará públicos los resultados de su novena consulta 2010. En total, hubo 27 que respondieron a una encuesta que junto con inquirir por el top 10 de la cartelera, preguntó por las favoritas de la producción local, así como por títulos que no llegaron al circuito y que se pudieron ver por otras vías, ahora que hay tantas. Por lo que hasta ahora se sabe, las favoritas de la encuesta Mabuse son, sin un orden particular por ahora, El escritor oculto, de RomanPolanski; Criaturas de la noche, de Tomas Alfredson; La cinta blanca, de Michael Haneke; Los amantes, de James Gray, y La red social, de David Fincher. En desorden, ya se dijo, aunque un reporteo de este columnista sugiere que la última de las mencionadas, acerca del fundador de Facebook, encabeza las preferencias. De ser ese el caso, los 27 encuestados están de acuerdo con sus 250 pares de EEUU y Canadá que este mes premiaron a la candidata al Oscar en las principales categorias de los Critics’ Choice Movie Awards.

¿Qué utilidad puede tener, finalmente, tanta lista y consulta? Aun si la relevancia es conversable, no le falta sentido al ejercicio. Observará el lector que en el top 5 de los críticos las películas van acompañadas del nombre de su director y quizá hasta constate que algunos de esos nombres han aparecido en listas de otros años: herencia de la política de autor o pura atribución de responsabilidad, el gesto de asociar una cinta a un realizador no es indispensable, pero ayuda a crear cultura cinéfila o al menos ser un campanazo para los menos advertidos. Y lo anterior se liga a una cuestión más ambiciosa. Puede ser cierto que numéricamente no se le haga mucho caso al crítico, como acaso deja ver el desglose de las taquillas. Pero cuando la hora de las síntesis exige elegir algunos filmes, estos quedan. Si no para la historia con mayúscula, al menos para futuras encuestas o hasta para orientar a los espectadores más inquietos o desconcertados. Y quién si ayudará a desarrollar gustos cinematográficos.

Así se va blindado, en cualquier caso, un tipo de producción que algunos consideramos valiosa o al menos digna de rescate. Y esto vale a su manera para el cine local: normalmente los votantes de la encuesta Mabuse incluyen al menos una cinta chilena en su top 10 y este año, según informan los responsables, hubo más. Porque estará claro que una manga de reseñadores no va a impedir que solo una película local haya superado en 2010 los 100 mil espectadores controlados (el documental Ojos rojos), pero eso no los va a inhibir de dejar presente su parecer ni de tender puentes, si es del caso, con las instancias chilenas de realización.

Por esas y otras razones menos nobles, las listas tienen un sentido que va más allá de las vanidades de los críticos o la emergencia de tal o cual moda en las preferencias. Y así será hasta la próxima lista.