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Un Welles inolvidable: La dama de Shangai (1947)
 
 
Publicado el 6 de mayo de 2005 / Descargar PDF
 
 

 
 
Orson Welles, que hoy habría cumplido 90 años, tenía cierta afición a alimentar su propia leyenda. En una entrevista con Peter Bogdanovich, que aparece en el libro Ciudadano Welles, cuenta que en 1946 necesitaba fondos para financiar el estreno de una obra teatral. De apuro, telefoneó desde Boston a Harry Cohn, el poderoso magnate de Columbia Pictures: “Te tengo una gran historia si me mandas 50 mil dólares en una hora”. ¿Qué historia?, preguntó Cohn. Y Welles, que llamaba de una cabina pública, habría mirado de reojo unos libros de bolsillo en un mesón. “La Dama de Shanghai”, le dijo.

Nadie puede confirmar la veracidad de la anécdota. Pero está claro que le acomodaba al ex niño genio de la industria, mutado en figura maldita tras la controversia y el fracaso comercial de Ciudadano Kane (1941). El caso es que Welles dirigió La Mujer de Shanghai -así se terminó llamando en DVD-, un thriller que el paso de los años ha tratado bastante bien (lo que no puede decirse de otras cintas suyas), al punto de erigirlo como una de sus cumbres.

Welles, cuya teatralidad hizo que Warner lo rechazara como actor a fines de los ’30, da con un atractivo aire de cinismo y amargura en esta cinta donde su propia voz en off acompaña la historia de su personaje, Michael O’Hara. Un marino cesante que tiene la mala ocurrencia de emplearse en el yate de un abogado millonario, cuya esposa, la sensual señora Bannister (Rita Hayworth), será, a no dudarlo, su perdición.

Hayworth, la bomba sexy de Gilda, era la esposa de Welles por entonces, aún si llevaban dos años separados (el divorcio se concretó antes del estreno, en 1947). Sus indisposiciones durante el rodaje complicaron severamente la película, mientras Cohn se daba cuenta de que no podía echar al protagonista, director y productor.

Cuando finalmente llegó a las salas, La Mujer de Shanghai no anduvo bien, fomentando -si es que hacía falta- la leyenda negra de Welles en Hollywood. Pero el dato poco importa hoy: la cinta es visualmente fascinante y emocionalmente conmovedora, sobre todo porque las dos cosas van de la mano.

Aficionado a la desmesura y amigo del expresionismo, Welles se solaza mostrando primerísimos planos del abogado Bannister y de su socio Grisby, que expresan gloriosamente una violencia que siempre está a punto de estallar. Pero, probablemente, lo que más se recuerda son las escenas en que la trama coge dimensiones alucinatorias. Como cuando las siluetas de Welles y Hayworth tienen como fondo los peces de un acuario. O bien la secuencia final, que culmina en un pasillo lleno de espejos, y que fue objeto de un sentido homenaje de Woody Allen, en Misterioso Asesinato en Manhattan.

En copia digital remozada y provista de un par de atractivos bonos, Welles regresa sin aspavientos, con un film noir inolvidable. Por el rostro de Rita Hayworth, por la soberbia articulación del drama y por tantas otras razones.

FICHA TECNICA  
 

La mujer de Shangai, 1947.
Dirección: Orson Welles.
Con: Orson Welles, Rita Hayworth.


Características: El DVD incluye una conversación y comentario off del crítico y cineasta Peter Bogdanovich, además de trailers y audio en cuatro idioma.

 
     
 
 
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